
Me iba chingar los dos,
Y el miedo alucinante
engendro tímido y aislante
el deseo y el dolor.
Me iba a chingar los dos,
De humo hundido y flotante
Del que brotaban elefantes entre cajas sinsabor.
Me iba a fumar los dos
Pero el cielo dio paso,
A mis cuencas ya rojizas
A mis manos entumidas,
Y é perdido la razón.
-Cintia-
No hay comentarios:
Publicar un comentario